Reciclaste mis palabras como reciclarías a una lata de
aceitunas,
Me preguntaste si me iba bien aunque nunca esperaste una
respuesta,
Yo tampoco te la quería dar.
Te hubiera mentido o no te hubiera dicho la verdad.
¿Recuerdas cuando jugábamos a ser eternos y a mezclarnos con
el mar?
¿Recuerdas el amor perdido y todo lo que nos unía?
Ahora todo nos separa. Ahora ya no jugamos. Ahora ya ni nos
intuimos.
Noches en vela.
Pensamientos cínicos en los que ya no estás, o en los que
finjo no encontrarte,
La amargura se posa en mi hombro como fiel amigo y me dice “jamás
volverá”.
Estoy bien, sí, gracias por preguntar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario